Notas, tareas, asistencia, admisiones, pagos y la comunicación con las familias. Todo en un solo lugar — y por fin, en algo que da gusto usar.
La mayoría de las plataformas escolares se sienten como un formulario de gobierno. Hacen el trabajo, pero nadie quiere abrirlas — y al final la escuela termina corriendo en hojas de Excel, grupos de WhatsApp y papelitos.
Cada módulo se prende y se apaga según lo que tu escuela necesite.
El maestro escribe el número, Aulen calcula la letra según la escala de tu escuela. Por trimestre o por periodo, como lo manejes.
Con fecha y hora límite, PDF o fotos adjuntas, y links. Puedes escoger a quiénes les toca — no siempre es a toda la clase.
Presente, ausente, tarde o excusado. Con resumen de tardanzas y el equivalente en ausencias por estudiante.
Mensualidad, matrícula, horario extendido y lo que tú definas. Descuentos por hermanos y temporada. Facturas y recordatorios que salen solos.
El cuestionario completo de la familia, con firma digital, certificado de salud y vacunas adjuntos. Sin una sola carpeta física.
Chat del equipo, mensajes con familias, y anuncios con fotos, encuestas y listas de qué traer. Con acuse de lectura.
Ponche de entrada y salida con ubicación, horarios por turno, salarios y bitácora de todo lo que pasa.
Permisos, licencias y certificaciones con fecha de vencimiento. Aulen te avisa antes de que se venzan.
Tú decides qué ve el director, la asistente, cada maestro y cada familia. Se prende y se apaga cuando quieras.
Sin menús gigantes ni opciones que no le tocan.
Aulen se construyó asumiendo que un error aquí no es un error cualquiera.
La base de datos separa la información escuela por escuela a nivel del motor, no del código. Una escuela no puede ver la de otra ni por accidente.
Un maestro ve a sus estudiantes. Una familia ve a sus hijos. Nadie ve de más, aunque intente entrar por otro lado.
La escuela solo puede revisar el chat de un estudiante si la familia lo autoriza, y cada revisión queda registrada.
Los expedientes de estudiantes dados de baja se conservan ocho años y no se pueden eliminar.
Quién cambió un precio, quién anuló un pago, quién dio o quitó un permiso. Con nombre, cargo y fecha.
Aulen registra los pagos, no los procesa. No guardamos números de tarjeta en ninguna parte.
Te montamos una demo con el nombre, los colores y el logo de tu escuela, para que veas cómo se sentiría desde adentro. Sin compromiso.